martes, 28 de enero de 2014

¿?

Frío. Hace frío. La noche me cubre con su oscuridad. Está oscuro y estoy sola. Soledad y oscuridad. ¿Dónde estoy? Camino confusa, sin rumbo. Mis pasos indecisos intentan esquivar los matojos. Mis piernas fallan y hacen que mi débil cuerpo sea difícil de sostener.
Miedo. Tengo miedo. ¿Qué hago aquí? Las ramas de los árboles rozan mi piel y provocan leves heridas. Tengo frío. Tropiezo y sin resistirme caigo al suelo. Duele. Observo mis manos. Sangre... Una lágrima acaricia mi mejilla. Estoy llorando. ¿Por qué? No lo recuerdo.

- ¡Roxas! - Una voz grita a lo lejos, apenas puedo oírla.

Indecisa y torpe me levanto del frío suelo. Mi corazón comienza a latir con fuerza, aquella voz hacía que mi pecho ardiera. Mi respiración, antes lenta, comienza a convertirse en inspiraciones y espiraciones rápidas y cortas.

- ¡Roxas! - Alguien grita más cerca, mis oídos silban con fuerza aturdiéndome e impidiendo que reconozca el destino de aquella voz.

Empiezo a correr. Tengo miedo. ¿De qué? Está oscuro, estoy sola. Mi cuerpo falla. Corro con mis últimas fuerzas. ¿Por qué? Tengo frío... Alguien se acerca, ya no estoy sola.

- ¿Eres tú? ¿Roxas?

Dejo de huir. Roxas... Me giro y distingo la silueta de una persona. Todo está borroso. ¿Quién es? Doy un paso hacia ella, mi cuerpo falla y vuelvo a caer.
Todo se nubla, no puedo ver. ¿Quién es Roxas? Sombras, sólo veo sombras. ¿Quién es esa sombra?

Libro 1

Mientras paseaba por unas calles encontré una biblioteca. Entré y empecé a ojear los estantes. La biblioteca parecía hacerse cada vez más grande y habían cada vez más libros.
Encontré uno entre todos ellos que me llamó la atención, era de piel, muy antiguo. Al verlo comencé a tener lucidez del sueño. Lo cogí y lo metí en una mochila que llevaba.
Empecé a tener miedo, no entendía porqué. Salí de la biblioteca y empecé a correr por las mismas calles que había venido. Sentía que no era real, las calles empezaban a no tener sentido para mi mente y entonces dejé de correr. Sentí algo detrás de mí, me giré asustada y vi a una persona con capucha. Sólo podía verle los ojos, eran de serpiente.
Me pedía el libro pero no quería dárselo.

Lago y muerte [Sam]

Recuerdo intentar dormir en una habitación oscura y grande. Las paredes eran de piedra y los muebles antiguos. Era de noche, estaba a oscuras y tenía miedo. Se escuchaba tronar y llover con fuerza.
Tendría unos 6 años, era la misma niña del anterior sueño.
Recuerdo ir hacia la habitación de mi madre (la del sueño). Estaba en la cama sola, y seguía despierta.
Después tengo una especie de laguna. Me encuentro debajo de la cama, siento tener mucho miedo, no puedo respirar, estoy llorando. Las sabanas de la cama no me dejaban ver, las aparté por un momento y vi a mi madre en el suelo. Estaba llena de sangre, sus ojos estaban abiertos, no parpadeaba, estaba muerta. Junto a ella vi unos botines de hombre, hechos de piel oscura.
Volví a tener una laguna. Estaba ahogándome, no podía salir del agua, mi cuerpo no funcionaba. Todo estaba oscuro. Sentí que alguien se acercaba y me sacaba del agua, era un hombre de ojos azules, no pude reconocerlo bien. Parecía que fuera a perder la consciencia, antes de hacerlo miré a sus pies, llevaba los mismos botines.

14 de noviembre del 2010

Estaba en mi antiguo instituto, no había absolutamente nadie, excepto una mujer más. En el sueño parecía conocerla desde hace mucho tiempo.
El patio empezó a llenarse de clones de una misma persona, todos vestidos de negro.
Intentamos correr para escondernos. Entre aquella multitud apareció una persona distinta. Los apartó a todos y rompió el cristal para entrar al pórtico.
Me estampó contra la pared y caí al suelo. "¿Ya no te hace tanta gracia?" dijo algo así.  Me cogió del cuello con fuerza levantándome contra la pared.
Los clones hicieron todos a la vez un ruido extraño, como un zumbido.
Los ojos del chico que me cogía del cuello cambiaron de forma, eran como de serpiente, su lengua también cambió. "Tienes suerte de que aún quieran que vivas".

5 de octubre del 2010

Estaba en la puerta de la mutua de Terrassa. Donde debía estar el parque con columpios había un tipo de cinta mecánica parecida a unas escaleras mecánicas pero sin escaleras. Pasé por allí, y cuando estaba apunto de acabar la cinta aparecí en un bosque con un lago.
Escuché la voz de un hombre que decía "Cuidado (mi nombre)". Me giré hacia él, era el mismo hombre de ojos azules del sueño anterior.
Le pregunté cómo sabía mi nombre y contestó en tono broma "soy tu secuestrador favorito, ahora mismo estoy falsificando tus datos (?)"
No entendí lo que dijo, pero comencé a correr de él.
El lago ahora tenía dos puentes, crucé por uno de ellos y al final vi a un policía. Le expliqué lo que había pasado y señalé al hombre, pero se había convertido en un anciano, con lo cual no me creyó y se fue.
Volví a pasar por el puente sin entender lo que había pasado. De golpe vi como una mano salía del lago y me agarraba el tobillo estirando para tirarme a él.

4 de octubre de 2010

Estaba en el supermercado de Sant Cugat. Todo era normal en el sueño, hasta que vi una zona que se oscurecía. Caminé hasta allí, cada paso que daba hacia la oscuridad notaba que iba cogiendo consciencia del sueño.
Aparecí en un bosque, tenía dos caminos, uno conducía hacia un castillo azul y otro hacia uno rojo. Se me acercaron dos hombres con armaduras azules y rojas, no podía ver sus caras. Me hicieron elegir algo que no recuerdo.
Cuando me quise dar cuenta estaba otra vez en el supermercado, todo parecía normal hasta que se me acercó un antiguo profesor/cura, me tocó la espalda y se fue. Después de un rato la miré y en el mismo lugar que me había tocado tenía un tatuaje de un león con alas.

4 de septiembre del 2010

Estaba en mi habitación intentando dormir (esto forma parte del sueño). La escena cambia y estoy pescando con mi familia en un lago. Vuelve a cambiar la escena y estoy de nuevo en mi habitación.
Comienzo a tener miedo y a sentir que no estoy sola. Empecé a escuchar a alguien susurrar, entendí "León de Dios". Encendí la luz asustada y de la estantería se cayó una figurita de un ángel. Lo cogí y comenzó a llorar sangre.

10 de agosto del 2010. [Sam]

Parecía estar dentro de la entrada de un castillo. Recuerdo que todo era muy lúcido y sentía completamente todo lo que hacia dentro del sueño, era consciente pero no era capaz de controlar mis acciones.
Era una niña de unos 5-6 años, estaba hablando/jugando con otras dos niñas más. Ambas de pelo rubio y ojos claros.
Nos escondíamos de las personas que pasaban cerca de nosotras. Parecía que tenía algo que contarles.
A lo lejos diferencié a dos hombres hablando, uno vestido con ropas "lujosas" que lo reconocía como mi padre (el actual no, el del sueño), y otro más joven que iba con armaduras ligeras. Al verle sentí miedo, sus ojos azules me dejaban impotente y fría. Él se dio cuenta que le miraba y sonrió.

4 de agosto del 2010

Estaba dentro del coche de mi madre, en los asientos traseros. De golpe se pone en marcha solo y intento salir, pero las puertas estaban cerradas y no se abrían.
Grité a mi madre que se encontraba fuera del coche y le pregunté cómo pararlo,  pero ella contestó que aún no había llegado al lugar en el que debía estar.
Me llevó al mercadona del rocblanc, se paró en el parking y se abrieron las puertas solas. Salí del coche y entré en el super como si buscara algo. Todo estaba en su lugar, me sentí perdida y me iba dando cuenta de que todo carecía de sentido cuando iba dando vueltas entre las estanterías. Vi unas escaleras y de golpe tomé consciencia de que soñaba y que eso no debía estar ahí, en la realidad esas escaleras no existían.
Las subí, era una sección de disfraces con máscaras de carnaval. Habían personas que no conocía, pero sabía que no eran reales. Aproveché mi lucidez para observar las máscaras ya que siempre me han gustado.
Comencé a sentirme extraña, me pesaba el cuerpo y sentía presión en la cabeza.
Noté la mano de alguien en el hombro y me giré asustada para ver quien era.
Era un chico de unos ventitantos. Tenía el pelo largo, negro y ondulado, vestía completamente de negro, con ropas antiguas y extrañas. Sus ojos eran completamente negros y tenían pintados unos rombos. Medía unos 2 metros.
Me dijo "Les haré mucho daño a los tuyos".

lunes, 27 de enero de 2014

Espantapájaros

Edad aprox. 6 años.

Soñé que despertaba en mi habitación. Todo se encontraba en su lugar menos una puerta entreabierta, estaba situada en medio de la habitación. No había nada detrás de ella y dentro sólo podía verse oscuridad.
Vi la luz del comedor y supuse que habría alguien allí, me levanté y fui.
Estaba mi madre, o al menos físicamente era semblante a ella. Parecía un maniquí sin expresión, no parpadeaba, no se movía, no parecía responder a su entorno.
Después de un rato sentada a su lado sin hacer absolutamente nada, me percaté de que su mirada estaba fija en algo que había sobre la mesa de cristal. Era una esfera de luz blanca de unos 5cm. Recuerdo haber preguntado que era o porqué estaba allí pero no obtenía respuesta, mi madre seguía mirándola fijamente sin parpadear.
Recuerdo tener la sensación de estar viviendo realmente aquello, en cambio sentía que mi madre no estaba realmente ahí, era como un mueble más.
Me levanté del sofá y con algo de miedo toqué la esfera que instantáneamente desapareció en mis manos. Al hacerlo mi madre despertó de ese estado y al ver que no estaba la esfera me chilló. Comenzó a echarme las culpas de cosas que no recuerdo porque en ese entonces no podía entenderlo.
Recuerdo haber tenido miedo de mi madre porque sentía que no era ella y ella tenía miedo de algo que no entendía.
Vi que algo se acercaba por el pasillo, era algo enorme, tenía que agacharse para pasar por las puertas. Sentí que mi madre tenía cada vez más miedo, en cambio yo tenía la sensación de no deber tenerlo.
Era un espantapájaros hecho de piel y mal cosido, por dentro de él parecía que le salieran gusanos. No recuerdo bien su cara, pero recuerdo que era muy parecida a una cara humana con una lengua gigante de serpiente. Sujetaba un libro también de piel, parecía muy antiguo, en cambio tenía la sensación de conocerlo, además que nada más verlo quería que fuera mío. Habían unos símbolos extraños que no recuerdo en la portada.
El espantapájaros se sentó al lado de mi madre y nos propuso algo. Él nos diría algo así como un acertijo y si lo acertábamos nos daría el libro, en cambio, si fallábamos  pasaría algo malo que no entendí.
Acepté sin pensarlo porque quería el libro y porque no había entendido las consecuencias. Mi madre se interpuso al ver que acepté y quiso ser la primera en intentar adivinarlo.
El espantapájaros se rió y dejó que fuera ella quien tuviera la oportunidad.
Empezó a hablar en un idioma extraño, parecido al árabe mezclado con latín. En este entonces no recuerdo lo que dijo, pero en aquel momento recuerdo haberlo entendido, sólo recuerdo que era algo entre la vida y la muerte.
Mi madre no supo responder, el espantapájaros me dijo algo más que no recuerdo. Abrió el libro que tenía una apariencia normal y se convirtió en algo que parecía estar vivo, en un libro con dientes y lengua. Le cogió la mano a mi madre y la puso entre sus páginas, lo último que recuerdo era que le estaba absorbiendo.