Me encontraba en un parque, nunca antes había estado, en cambio parecía una mezcla de todos los que conozco juntos. KH me proponía jugar a algo, yo acepté, dijo que tendría que adivinar a que estaba jugando y que necesitaría una baraja de cartas para hacerlo. Aparecí de golpe en la habitación, creí haberme visto durmiendo, pero no le di importancia. Quise utilizar las de tarot, pero la voz de KH dijo que las tendría que marcar y esas no servían, le busqué por la habitación y vi una sombra negra alta en su lugar, tampoco le di importancia. Encontré una baraja española en la mesita de noche //no tengo ninguna ahí//.
Aparecí de nuevo en el parque, me hizo ir hacia una roca gigante donde había una circunferencia bastante grande tallada en el centro. Me senté dentro de ella.
- Tienes que elegir una carta de la baraja y restregarla por la roca, después utilizar alguno de tus sentidos para saber de que se trata.
Así lo hice, aparecían gustos y olores familiares en cada carta, no podía identificarlas, guardaban un recuerdo censurado en mí. Una de las cartas dejó su efecto permanente en mí, era una voz que parecía hablarme directamente al oído y se reproducía considerablemente rápido, no podía entenderla.
Las otras cartas cambiaron su imagen por la de hombres de 40 años desnudos, no les conozco, pero aparecían en el sueño tal cual, con sus propias cartas y hacían lo mismo que yo. Uno de ellos restregaba sus cartas en mí, después me presionaba con uno de sus dedos dándome toques fuertes, me habló en un idioma que no entendí y se fue.
La última carta que usé me provocó la sensación de que alguien me mordía en la pierna izquierda, el dolor era real, miré mi pierna y no había nada. Me di cuenta de que soñaba, repetí en mi mente querer despertar, asustada por lo que pudiera estar pasando. Al despertar me di cuenta de que no había nada, aún así, el dolor duró unos segundos estando despierta.
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